Swim By Sunset

Después de una intensa mañana, un viaje exprés hasta Port de La Selva con Dani y mi peque para volver a nadar esta tercera edición de la Swim By Sunset, uniendo Llançà y Port de la Selva a nado bajo una distancia de 5.5 k.

Día muy ajetreado y tras casi dos horas de viaje, dos acuatlones en el cuerpo, llegamos con tiempo suficiente para hacer un bocata y una cerveza antes de recoger dorsal y dirigirnos al punto de inicio de la travesía, al que finalmente accederíamos en barco, pudiendo visualizar bien todo el recorrido, comprobar que el mar estaba muy planito, aunque también algo fresquito, al parecer según comentaban los marineros, el viento de sur que había entrado días anteriores había enfriado el agua hasta 4 grados, incluso algo más en alguna zona, con lo que un “nosequé” me recorrió todo el cuerpo y sembró un mar de dudas en mi sobre si podría resistir ese frío, ya que además yo iba con neopreno sin mangas y varios nadadores habían abortado ya antes de comenzar la prueba, finalmente no la encontraría tan fría, algún tramo sí, pero siempre soportable ya que las corrientes eran variadas, continuas y no muy largas.

Llegamos al sitio con bastante tiempo, nos enfundamos el traje Dani y yo, me despido de la peque, que seguiría navegando un rato más en buena compañía, y calentando unos metros nos dirigimos a la playa de salida, fuera del agua hace mucha calor, pero en el agua, la cosa cambia, aunque en principio parece ser que se puede aguantar sin problemas.

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Atendemos a las últimas indicaciones y nos colocamos ya en la linea de salida, con las ideas bien claras acerca de por donde poder salir mejor y más limpiamente, aunque con tanta gente, habrá que abrir gas desde bien pronto para no pillar golpes ni embudos.

La idea inicial era ir con Dani, nadando en paralelo, pero esa idea pronto se esfumó, ya que algunos nadadores que se interpusieron entre él y yo y que Dani llevaba un ritmo bastante superior al mío de inicio, así que no tardo en perderlo de vista.

No me obsesiono con ello, además soy muy consciente que tocaba hacer un entrenillo más, y sumar unos metros a un ritmo determinado, así que me centré en lo mío, observando las boyas y trazando por el camino que mejor creía en todo momento.

Pasados unos metros miro mi garmin por primera vez, ritmo bastante rápido para venir de esos dos acuatlones, 1.20 de promedio, poco después reconozco a Dani nadando unos metros por delante mío, son pocos metros, pero llevamos casi el mismo ritmo con lo que todos mis intentos para poder pillarlo quedan en nada, sigo sin obsesionarme con ello y me dejo llevar, cierro los ojos, mente en blanco y fluyo…..disfrutando del agua fresquita de la Costa Brava practicando uno de mis deportes favoritos.

Poco a poco el grupo se va rompiendo, las boyas que marcan el camino van quedando atrás, y ya se observa la del primer avituallamiento. Empiezo a notar el cansancio de la mañana, y veo como Dani, ahora sí, poco a poco, va cogiendo unos metros más de distancia, mientras que yo me quedo un poco en terreno de nadie, nadando también en solitario, como él, pero sin poder unir esfuerzos ni compensarnos…..así que el entrenamiento de hoy tendría un poco más de valor, ya que sería más trabajado.

Antes de llegar a ese primer avituallamiento en el que no paré, me junto con otro nadador que viene por el lado izquierdo, lo tomo de referencia, lleva un ritmo similar al mío, así que me va de lujo ya que al yo respirar siempre por la izquierda puedo ir viéndolo todo el rato y poder así mantener un ritmo, posiblemente, más regular.

Pronto veo que hace demasiadas “eses”, serpentea mucho, pero lleva un buen ritmo, se va hacia dentro y luego vuelve a buscarme, yo sigo teniéndolo de referencia pero marcando yo el trazado que considero mejor.

Miro el garmin de nuevo, el ritmo ya va a la baja, 1.22 en esos primeros 3 mil y pocos metros, sigue siendo un buen ritmo medio y ligeramente mejor de lo previsto, pero el cansancio hace que aparezcan dudas para aguantarlo en el tramo final, que del año pasado lo recordaba bastante durillo.

Pronto encaramos ya la última “roca” antes de poder ver la bahía de Port de la Selva, también de ese segundo avituallamiento, en el que tampoco pararía. Sigo codo con codo con ese otro nadador, Bernat Fuste, y acompañados por una kayak guiado por una chica para encarar el tramo final de travesía, ya son 4 y poco lo nadado, así que en teoría mil y poco es lo que queda, momento para no guardar y poner ya toda la carne en el asador.

Voy levantando la cabeza y no veo nadadores cerca, con lo que deduzco que Dani ya se ha ido definitivamente y no está al alcance en este tramo final. Encarando ya las últimas boyas nos pasa un nadador a un ritmo brutal, muy fuerte, difícil de seguir, Bernat y yo lo intentamos varias veces hasta perder definitivamente sus pies, por suerte o por desgracia, el kayak se queda con nosotros, y seguimos tras él, haciendo varias “eses” de manera gratuita por tomarlo a él como referencia.

Unos metros después decido tomar mi propio camino y no dejar de mirar las boyas, mi compañero de fuga se queda con el kayak, con el kayak y sus eses, yo aprovecho para incrementar un poco el ritmo, aunque cada vez que intento apretar un poco más siento unos amagos de calambres en los gemelos y las plantas de los pies, quizás no me haya hidratado del todo bien tras los acuatlones y al llevar ya algo más de una hora nadando a ritmo comenzaba a pagarlo…..

Sorteo la última boya de referencia naranja, que indica el giro a la izquierda, a partir de aquí apenas dos o tres boyas más amarillas de referencia y, por fin, el arco de meta. Este año se me había hecho mucho más amena, aunque al final solo resultarían 4 minutos menos que el año pasado, pero las sensaciones de nado eran increíbles, disfrutaba, sentía que avanzaba y me veía capaz tras una buena semana de carga.

Encaro ya los últimos metros, me aseguro que nadie me pueda cazar por detrás y no perder así ningún puesto extra, por delante veo llegar al nadador que nos había pasado apenas un km antes, así que puedo relajarme y disfrutar de la entrada a Port de La Selva, un lugar realmente bonito, con mucho público en la zona de meta y recibiéndote ya desde el agua los últimos metros…..llegar así es de subidón!

Me pongo en pie cuando toco bien, pero todavía quedan unos metros más, no me acosa nadie por detrás pero tengo ganas de terminar ya, caminar por el agua me cuesta, esos calambres y ese dedo del pie roto me molestan demasiado así que me vuelvo a tirar y nado hasta tener un palmo de agua, entonces sí, me pongo de nuevo en pie y cruzo el arco de meta, medalla finisher en el cuello, saludo a los organizadores, a Dani, que casi estaba seco ya y al resto de finishers, mi tiempo final este año 1.11.54.

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Clasificaciones

No pudo ser el top-10 como el año pasado, pero bueno es un puesto 16 de la general con un buen cartel de swimmers, ritmo objetivo más que cumplido, 1.23 al final, y cerrando una enorme semana de entrenamientos rumbo al Estrecho de Gibraltar.

Tras la natación, buena costumbre esto de la “butifarrada” como avituallamiento, tocaba reponer fuerzas, comentar la jugada y reencuentro con mi pequeña campeona, aunque hoy ella no podía nadar más….había sido un gran día, muy intenso, tres competis al saco, buenas experiencias vividas, disfrutadas pero había que volver hacia casa, quedaba un largo viaje de vuelta, pero manteniendo la ilusión y las ganas de volver pronto a nadar por estas aguas.

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Datos de Carrera Garmin 910

Distancia: 5240

Brazadas: 3046

kcal: 1820

Ritmo Medio: 1.23/100

m/brazada: 1.77

Puesto General: 16

Tiempo Chip Real: 1.11.54 

Esta próxima semana no habrá competición, descansaremos, pero la siguiente afrontaremos dos buenos tests de natación, la Swim Ultimate y la NedaBarcelona, 7.2 y 5.7 k, respectivamente, encarando ya el tramo final de nuestra preparación para el Estrecho de Gibraltar.

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